Con motivo del Día Internacional de la Gente del Mar, nos hemos acercado hasta el puerto de Cartagena para conocer la historia de tres de nuestros compañeros: Manuel Amat, patrón de Tunagraso, el buzo Antonio del Valle y el marinero David Calpena, ambos en Caladeros del Mediterráneo. 

Nos sentamos con ellos en la terraza del bar de La Lonja para hablar de sus experiencias, sus labores diarias y su vínculo con el mar. Hoy en día, con vivencias y trayectorias muy distintas, todos coinciden en lo mismo: no son capaces de imaginar dedicarse a otra profesión. Eso aseguran, a pesar de que manifiestan que el trabajo del mar es complicado.  

«La mayoría de las veces tú no tienes el control de la situación; las condiciones climáticas cambiantes, la fatiga o la dificultad de algunas maniobras pueden obstaculizar mucho las jornadas. Por ello, tienes que ser capaz de tomar decisiones rápidas y con cabeza», nos explica David, que comenzó a interesarse en este sector gracias a su padre, que lo llevaba a pescar con solo siete años.  

Sin embargo, estas adversidades son precisamente las que los impulsan a superarse y mantener la unidad del equipo. «Bajarme del barco sabiendo que todos mis compañeros están bien es lo más importante para mí», nos comparte Manuel, quien, tras 22 años en la compañía, se despide este mes de junio dejando un legado ejemplar. «Somos un equipo unido, donde el compañerismo y la confianza mutua siempre están presentes», añade.  

Además del equipo, la incorporación de nuevas herramientas y tecnologías adecuadas también ha sido fundamentales para mantener a la compañía como líder en la exportación de este túnido durante más de 60 años. En ese sentido, Antonio afirma que «ahora podemos hacer en horas lo que antes nos llevaba días. Esto nos ha permitido agilizar el trabajo y garantizar nuestra seguridad».  

Nuestro compañero, que se encuentra actualmente trabajando en los viveros, nos hace llegar la complejidad a la que se enfrentan los buzos en las granjas marinas para garantizar que el atún rojo llegue en las mejores condiciones a las mesas de los cinco continentes. «Pasamos muchas horas sumergidos en el agua, con trajes especiales y cargados con el equipo. Hasta que sacamos la cabeza del agua debemos tener todos los sentidos activos». 

Trabajo bien hecho, valentía y compromiso son algunos de los valores que distinguen la labor de nuestros compañeros. Hoy, en conmemoración de su día, queremos reconocer y agradecer todo este esfuerzo. Vosotros sois el verdadero corazón del mar.  

Aquí abajo os dejamos un vídeo muy especial en el que Manuel, Antonio y David nos explican qué significa para ellos el mar.  

La innovación y la búsqueda constante de la mejora son dos pilares fundamentales en nuestra actividad. Por ello, llevamos años desarrollando proyectos de investigación con el objetivo de ser más sostenibles, comprender más nuestro entorno e impulsar su bienestar. 

Entre los estudios que llevamos a cabo, destaca nuestra colaboración continua con el Instituto Español de Oceanografía (IEO). A través de este trabajo conjunto, hemos logrado hitos claves, como el cierre del ciclo biológico del atún rojo del Atlántico. Este avance significativo nos permitió obtener con éxito puestas de huevos viables a partir de reproductores nacidos también en cautividad. 

Ahora, damos un paso más para iniciar un nuevo proyecto que nos permita garantizar que esos cultivos de thunnus thynnus se pueden desarrollar de manera óptima. Para ello, ya hemos comenzado con el primer envío de más de 1.5 millones de huevos fértiles recogidos en la superficie de los viveros de cultivo de atún rojo a la planta experimental que el IEO tiene ubicada en Mazarrón.  

Una vez allí, se introducirán en tanques de cultivos larvarios, donde eclosionarán y se les proporcionará el alimento adecuado en cada etapa de su crecimiento hasta que se conviertan en ejemplares juveniles.

Fotografía cedida por el Instituto Español de Oceanografía.

Seguimos avanzando en nuestro objetivo de ser más sostenibles cada día. En ese camino, la autosuficiencia energética es una de las claves principales. Es por ello por lo que hemos iniciado un proceso para contar con placas solares en todas nuestras instalaciones. 

Esta apuesta por la energía solar la iniciamos en septiembre del año pasado en la fábrica de salazones y la hemos continuado en nuestro centro logístico Frigoríficos de Túnidos. Se trata de 2.600 paneles solares que permitirán ahorrar anualmente 387 toneladas de CO2, lo que equivale a la plantación de 1.289 árboles o a dejar de recorrer más de 1.200.000 kilómetros en coche.  

Aquí abajo te dejamos un vídeo para que veas cómo ha quedado la instalación:

Carles Ros recibió su primera bicicleta como herencia de su padre cuando tenía 14 años. Desde ese momento, su afición y pasión por este deporte fue creciendo poco a poco a medida que participaba en diversas pruebas de mayor distancia. Hoy en día, el ultraciclismo no solo es un hobby para Carles, sino una filosofía de vida.  

A quienes también cautivó esta actividad fue a sus compañeros Pedro Cayuela, Pepe Uribe y Jorge Cebrián. Ahora, todos ellos forman el equipo Cartagena-Grupo Ricardo Fuentes, una iniciativa que se enmarca en nuestro compromiso con el deporte. Cuatro años después su creación, estamos muy contentos de poder ser ese impulso que necesitan para seguir alcanzando sus retos.

“El ciclismo de ultradistancia es un deporte que requiere mucho más que un buen estado físico. Resiliencia, trabajo duro y constancia son algunos aspectos claves. Unas cualidades que me han hecho crecer y ser mejor en muchos aspectos”, nos explica Carles.  

A continuación, os compartimos algunos de los aprendizajes que ha adquirido el ultraciclista durante toda su trayectoria y que nos asegura que los vamos a poder aplicar en nuestra vida personal y profesional.  

1. No es una carrera; no se trata de llegar el primero, sino de llegar con el otro 

Compañerismo, apoyo y trabajo en equipo. Para nuestro ultraciclista la verdadera victoria está en llegar juntos a la meta. “No es una carrera; no se trata de llegar el primero, sino de llegar con el otro. Esa es la verdadera esencia de este tipo de pruebas. Al fin y al cabo, todos estamos pedaleando por el mismo objetivo”. 

2. La fuerza mental es fundamental para lograr el éxito 

La fortaleza mental y creer en uno mismo son características fundamentales para alcanzar los objetivos que te propones. Es por ello que Carles considera que “todo el mundo deberíamos trabajar estos dos rasgos, que pueden diferenciarnos de los demás y ayudarnos a superar dificultades y miedos”.  

3. Gran capacidad de reacción ante los problemas 

La planificación previa a la hora de enfrentarse a una prueba de esta naturaleza resulta fundamental. No obstante, como nos relata Carles, es normal que surjan imprevistos en el camino y ante esas adversidades «hay que enfocarse en las soluciones, no en los problemas”. 

«En mi caso, hay veces que la carretera desaparece, el GPS se vuelve inútil y te preguntas: ¿y ahora qué? ¡No puedo creer que esto esté sucediendo con el calor y el cansancio! Pero, al final, siempre logramos encontrar el camino de nuevo». 

Último desafío del equipo: conectar las dos capitales del atún rojo 

El último desafío al que se ha enfrentado nuestro equipo ha consistido en recorrer 700 kilómetros para conectar Cartagena y Cádiz, las dos capitales del atún rojo, a favor de sus Bancos de Alimentos. En concreto, se han donado 2.000 kilos de pescado congelado. 

“Ha sido un reto diferente y especial por el significado de ambas ciudades para Ricardo Fuentes. Hace años que llevábamos pensando en hacerlo y lo habíamos ido posponiendo por otras oportunidades que habían surgido. Este año, al fin, lo hemos completado con éxito gracias a la buena organización. Estamos muy contentos”.